INFORMACIÓN TÉCNICA

La reacción del estabilizador sobre los materiales arcillosos es particularmente efectiva por la capacidad de intercambio iónico de los minerales de arcilla. Estos constan de capas con una variedad de iones débilmente asociados en las superficies de las mismas, los cuales, en un entorno de agua, se mueven libremente en la hidrósfera de las partículas de arcillas. Esta movilidad de cationes y aniones, sumada a las grandes cantidades de agua presente en un sistema arcilla-agua, es una de las causas más importantes de la propiedad más perjudicial de los suelos finos denominada plasticidad.

Luego, la compactación requerida puede ser lograda con un menor esfuerzo mecánico que en condiciones normales, y las partículas de arcillas tratadas quedaran ahora unidas en una estructura muy cerrada. Esto da por resultado una consolidación natural de las partículas del suelo, lo cual no habría podido ocurrir en presencia del agua de adsorción, resultando también en una mayor capacidad de soportar cargas.

El carácter hidrofóbico que presentara el suelo estabilizado, evita que el agua en cantidades pequeñas pueda entrar en el sistema, por lo tanto el contenido de humedad de las capas estabilizadas se mantendrá constante en un valor que oscilará cercano al 75% del C.O.H. (contenido óptimo de humedad).

El suelo estabilizado podrá ser transitado ni bien finalicen las tareas de compactación. No obstante recién luego del periodo de maduración o curado habrá alcanzado su punto óptimo de funcionamiento y prestación. La duración de este periodo depende del tipo de material que se estabilice y de las condiciones climáticas imperantes, aunque puede variar entre 7 a 15 días aproximadamente. Durante estos días es aconsejable que se mantenga la superficie estabilizada con cierto contenido de humedad (riegos de agua sola) para evitar un resecamiento superficial, que pueda demorar la finalización de esta maduración.

La aplicación de nuestro producto permitirá el uso de una amplia gama de suelos finos, o gruesos con algún contenido mínimo de fracciones finas. Suelos finos, muy pobres que muchos casos serán directamente descartados, podrán ser mejorados para evitar su reemplazo.

Si bien los suelos granulares con fracciones finas cohesivas, pueden en condiciones húmedas, generar problemas de transitabilidad y secado, al estabilizarlos se logran ajustar estas situaciones.

Las nuevas propiedades adquiridas por los materiales tratados reducen, en forma importante, las pérdidas de material debidas a la acción del tránsito, incrementando la vida útil del camino hasta 6 veces respecto del mismo material sin tratamiento.

FASES DE LA ESTABILIZACIÓN


Qué logramos

Nuestro producto es un compuesto químico complejo reactivo al catión, fabricado específicamente para la estabilización permanente de suelos en la industria vial. A través de la aplicación del estabilizador se modifica la propiedad de adsorción de agua en los suelos más finos, transformando su naturaleza hidrofílica en hidrofóbica (repele el agua). Este cambio genera un gran desprendimiento del agua adsorbida inmediatamente luego de la aplicación. Una vez que el agua se retira naturalmente (evapora) del suelo estabilizado, mediante una apropiada compactación, será posible lograr una densidad seca mayor a la que puede obtenerse con el mismo suelo sin estabilizar. En resumen, obtendremos una capa de suelo más densa, con mayor contacto y trabazón entre sus partículas, con una mayor capacidad portante y una relación y comportamiento frente al agua completamente diferente.

Es notable la gran rapidez de secado de la capa estabilizada luego de una lluvia. Estos beneficios son permanentes, la estabilización y cambio de propiedades son irreversibles en el tiempo.

Un tambor de 50 litros de producto rinde en promedio 7500 m2 (0,15 mts. de espesor). No posee vencimiento.